lunes, 2 de enero de 2012

How to start a new year.

"Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas; que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas.
Que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo; que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo.
Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario me tiña las canas; que nunca sepas ni cómo, ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana.
Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel; que cada noche sea noche de bodas... que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda... que todas las lunas sean lunas de miel.
Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira; que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de ti el desamparo, que cada cena sea tu última cena; que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena.
Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas; que no te duerman con cuentos de hadas... que no te cierren el bar de la esquina.

... Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel; que cada noche sea noche de bodas... que no se ponga la luna de miel."

viernes, 23 de diciembre de 2011

I lost my mind in the winter colours of the rain.

Despertar, encontrar, surgir. Ver, probar, descubrir. Elegir sin elegir.
Pensar, no pensar, decir, no decir. Imaginar, experimentar... sentir.
Just keep me the secret... I'm feeling a new kind of blue.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Y nos repetimos a nosotros mismos que no cometeremos los mismos errores.
En ocasiones, incluso llegamos a creerlo de verdad [...]

lunes, 24 de octubre de 2011

Keep it closer.

Suena la radio en la habitación contigua al compás descompasado de un rayador de pan.
En el resto de la casa reina un silencio sepulcral, apenas interrumpido por el paso de las hojas de un libro olor añejo y la trayectoria rutinaria de una aguja en un botón.
El eco se detiene a través del cristal tallado y unos instantes después apareces tú, radio en mano.
Abandonando el artilugio en un extremo de la mesa, retiras la silla y te sientas con cuidado. Cruzas un brazo sobre el otro y me miras; me observas durante minutos, aún en silencio.
Me pregunto qué es lo que pasa por tu cabeza, te miro de reojo y regreso a mi lectura.
Esta vez la única posible distracción es el firme tic tac del reloj que preside la sala, pero nadie parece prestarle demasiada atención.
El hilo enhebrado está llegando a su fin al igual que el día, pero tú sigues ahí, con los brazos entrelazados y la mirada fija en mí. 
Siempre fue así, ¿verdad? Ahora me doy cuenta.

viernes, 7 de octubre de 2011

Go do.

...Y voló. Alto y lejos al son de los tambores, tras un redoble cada vez menos nítido pero sí más certero. Con los ojos perfilados de un azul intenso y un verde esperanza, con la mirada perdida en un destino absurdo. Divagando entre los sueños propios de una edad menos racional -o sencillamente más sincera-. Empeñándose en luchar con todas sus fuerzas por una libertad que en realidad siempre le correspondió y nunca quiso.
Porque por qué no contradecir aquello supuestamente alojado dentro del pecho. Escondido. Cobarde. 
Dicen que no hay corazas para el valiente que tira su escudo y envaina su espada con la mirada fija al frente. Yo sólo sé que no hay límites para el soñador que un día aprendió a soñar.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Escape.

...Y huyó. 
Huyó como conejillo presa de una manada de lobos. Huyó entre la grava de un sendero a medio hacer, acelerando el crujir no demasiado amable de las ramas que destrozaba con cada torpe zancada. 
Corrió como alma que lleva el diablo sin mirar atrás, sin permitirse dudar ni un instante que había opciones más allá de seguir corriendo. -No las había; nunca las hubo-.
Dejó atrás el estruendo de gritos que se había convertido en un apenas perceptible murmullo que cuestionaba el poder del viento, insolente en cada recoveco y cada pensamiento vacilante.
Se adentró, se alejó, derribó y esquivó cada china en el zapato, cada bofetada inesperada y evidente. Nunca había estado tan lejos ni se había sentido tan fuerte. 
Huyó. Huyó de ti y te encontró a la vuelta de ninguna esquina en cuanto paró segundo y medio a recuperar el aliento. 
Una vez más, mi amor, huír no sirvió para nada.

martes, 20 de septiembre de 2011

In time I swore I'd take the straight and narrow path, but still won't. 
And I hold his ear, I'm only trying to do my job tonight... kiss him on top his lips 
and crucify the fire.


Virgin.

Igual que a ti, igual que a mí, la realidad los aplastaba.