lunes, 24 de octubre de 2011

Keep it closer.

Suena la radio en la habitación contigua al compás descompasado de un rayador de pan.
En el resto de la casa reina un silencio sepulcral, apenas interrumpido por el paso de las hojas de un libro olor añejo y la trayectoria rutinaria de una aguja en un botón.
El eco se detiene a través del cristal tallado y unos instantes después apareces tú, radio en mano.
Abandonando el artilugio en un extremo de la mesa, retiras la silla y te sientas con cuidado. Cruzas un brazo sobre el otro y me miras; me observas durante minutos, aún en silencio.
Me pregunto qué es lo que pasa por tu cabeza, te miro de reojo y regreso a mi lectura.
Esta vez la única posible distracción es el firme tic tac del reloj que preside la sala, pero nadie parece prestarle demasiada atención.
El hilo enhebrado está llegando a su fin al igual que el día, pero tú sigues ahí, con los brazos entrelazados y la mirada fija en mí. 
Siempre fue así, ¿verdad? Ahora me doy cuenta.

viernes, 7 de octubre de 2011

Go do.

...Y voló. Alto y lejos al son de los tambores, tras un redoble cada vez menos nítido pero sí más certero. Con los ojos perfilados de un azul intenso y un verde esperanza, con la mirada perdida en un destino absurdo. Divagando entre los sueños propios de una edad menos racional -o sencillamente más sincera-. Empeñándose en luchar con todas sus fuerzas por una libertad que en realidad siempre le correspondió y nunca quiso.
Porque por qué no contradecir aquello supuestamente alojado dentro del pecho. Escondido. Cobarde. 
Dicen que no hay corazas para el valiente que tira su escudo y envaina su espada con la mirada fija al frente. Yo sólo sé que no hay límites para el soñador que un día aprendió a soñar.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Escape.

...Y huyó. 
Huyó como conejillo presa de una manada de lobos. Huyó entre la grava de un sendero a medio hacer, acelerando el crujir no demasiado amable de las ramas que destrozaba con cada torpe zancada. 
Corrió como alma que lleva el diablo sin mirar atrás, sin permitirse dudar ni un instante que había opciones más allá de seguir corriendo. -No las había; nunca las hubo-.
Dejó atrás el estruendo de gritos que se había convertido en un apenas perceptible murmullo que cuestionaba el poder del viento, insolente en cada recoveco y cada pensamiento vacilante.
Se adentró, se alejó, derribó y esquivó cada china en el zapato, cada bofetada inesperada y evidente. Nunca había estado tan lejos ni se había sentido tan fuerte. 
Huyó. Huyó de ti y te encontró a la vuelta de ninguna esquina en cuanto paró segundo y medio a recuperar el aliento. 
Una vez más, mi amor, huír no sirvió para nada.

martes, 20 de septiembre de 2011

In time I swore I'd take the straight and narrow path, but still won't. 
And I hold his ear, I'm only trying to do my job tonight... kiss him on top his lips 
and crucify the fire.


Virgin.

lunes, 19 de septiembre de 2011

I could learn to play the game, I could learn to run the hustle... 
If I only had the brains, the money or the muscle.

Falling awake.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Something in the way.

Algún día nos armaremos de valor y nos detendremos en mitad del camino para deshacernos, de una vez por todas, de todo lo que no hemos vivido.
Y, quién sabe, tal vez sin reproches podamos llegar a ser dos.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Saying nothing, that's enough for me.

Un día, sin razón aparente ni previo aviso, me sorprendí tirando de viejas historias, tarareando canciones pasadas y apretándote la mano.
Me empeñé en hacerte recordar todo lo que habías olvidado, empezando por los paseos, terminando por los abrazos. Y me desesperé entre torpes intentos frustrados.
Los pasos en falso, los miedos, las dudas. La impaciencia de la impotencia, el miedo al olvido, la ilusión de recordar.
No será la primera ni la última vez que me equivoque, pero siempre lo hice por ti.
  ... Después de todo resultó demasiado sencillo hacerte feliz.

Igual que a ti, igual que a mí, la realidad los aplastaba.